“El Comandante del Folklore” se Fue: Falleció Quemil Yambay, Ícono del Folclore Paraguayo

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En la madrugada de este miércoles, a los 87 años, Quemil Yambay Rodríguez, una de las figuras más queridas y emblemáticas de la música popular del Paraguay, falleció dejando un legado artístico profundo e inolvidable para las generaciones que crecieron al ritmo de su canto y su peculiar estilo interpretativo.

La familia confirmó la noticia a través de las redes sociales oficiales del artista, con un mensaje que rezaba: “Lastimosamente el tesoro ha perdido su brillo definitivamente. ¡Ahora descansa en paz! Gracias a todos”.

Un legado musical de más de cinco décadas

Nacido el 10 de marzo de 1938 en Tupaorã, en el departamento de Cordillera, Yambay descubrió su vocación musical desde niño, participando en veladas y fiestas familiares. A lo largo de más de 50 años de carrera, supo conquistar escenarios nacionales e internacionales y se convirtió en símbolo del purahéi jahe’o, una variante profunda del folclore paraguayo tradicional.

En 1961 fundó el conjunto Los Alfonsinos, agrupación con la cual grabó decenas de discos y llevó al público canciones que aún hoy forman parte de la memoria colectiva del país. Obras como “Lidia Mariana”“Mokõi Guyra’i” y muchas otras resonaron en radios, festivales y celebraciones culturales, marcando un antes y un después en la música popular.

Más que un músico: un símbolo de identidad

Además de su voz inconfundible, Yambay era conocido por su habilidad única para imitar más de 100 sonidos de animales, un recurso artístico que convirtió sus presentaciones en experiencias memorables llenas de humor, magia y complicidad con su público.

Su aporte fue reconocido con importantes distinciones, entre ellas el título de Tesoro Humano Vivo otorgado por la UNESCO y diversos premios nacionales que celebraron su trayectoria y su papel como puente entre la tradición cultural y las nuevas generaciones.

Más allá de su música, Yambay encarnó el espíritu popular y la identidad cultural del Paraguay. Su presencia escénica, su carisma y su capacidad para transmitir historias, alegrías y nostalgias lo convirtieron en un referente de la cultura nacional, admirado no solo por su talento, sino también por su humildad y cercanía con el pueblo.

Despedida con música y emoción

Los restos de Quemil Yambay serán velados en su domicilio en Fernando de la Mora, en el tradicional Rincón de los Músicos, tal como él había solicitado en vida: “Bandapúpe, aníke penderasẽ” — que su despedida sea acompañada por música y alegría.

La partida de este maestro del folclore provoca hondo pesar en el ámbito artístico y en toda la ciudadanía. Sin embargo, su voz, sus sapukái y su forma de entender el folclore perdurarán en la memoria colectiva como un tesoro de la cultura paraguaya.

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