El presidente de la República, Santiago Peña, firmó el Decreto N.° 5694, mediante el cual se declara asueto para el miércoles 1 de abril de 2026 para los funcionarios de la administración pública central y de las entidades descentralizadas.
La medida se enmarca en las celebraciones de Semana Santa, uno de los periodos de mayor movilidad interna del país.
Facilitar los preparativos y el desplazamiento
De acuerdo con el Ejecutivo, el objetivo es facilitar los preparativos familiares y permitir que los ciudadanos puedan desplazarse hacia el interior para vivir las tradiciones religiosas y culturales propias de estas fechas.
El asueto, según el decreto, busca favorecer principalmente a los trabajadores del sector público que cada año aprovechan el receso para reencontrarse con sus familias y participar de las actividades comunitarias que caracterizan la Semana Santa paraguaya.
Impulso al turismo interno y a la economía
Además del componente cultural y religioso, la medida pretende dinamizar el turismo interno y el movimiento comercial.
El Gobierno considera que el asueto permitirá descongestionar las principales rutas en las jornadas de mayor flujo, distribuyendo el tránsito y fomentando un mayor consumo en ciudades del interior.
En años anteriores, Semana Santa representó un repunte significativo para hoteles, comercios, estaciones de servicio y emprendimientos gastronómicos, por lo que se espera un efecto similar durante este 2026.
Excepciones y aclaraciones
El decreto no afecta los servicios que deben operar de forma continua y esencial, como áreas de seguridad, salud, emergencias y servicios públicos críticos, cuyos responsables deberán garantizar la cobertura mínima necesaria.
Sector privado, por su parte, mantiene sus actividades de forma regular, salvo que empresas adopten decisiones propias respecto al día.
Un feriado extendido que impulsa la tradición
Con este asueto, el calendario público se alinea nuevamente con una de las festividades más significativas para la sociedad paraguaya, posibilitando un feriado extendido que favorece las costumbres familiares, los viajes y las prácticas devocionales que caracterizan la Semana Santa.



