Expertos en ciberseguridad de la Comunidad de Madrid y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) advierten sobre los peligros de mantener activas las conexiones WiFi y Bluetooth en dispositivos móviles cuando se está fuera del hogar. En entornos públicos como aeropuertos, cafeterías o centros comerciales, estas tecnologías facilitan el acceso de ciberdelincuentes a datos personales y financieros. La alerta surge ante el aumento de ataques que explotan redes abiertas y vulnerabilidades en protocolos, poniendo en riesgo la privacidad de millones de usuarios.
En primer lugar, las redes WiFi públicas representan una amenaza constante. Según la Comunidad de Madrid, conectarse a puntos de acceso sin contraseña permite que terceros intercepten información transmitida, como contraseñas o mensajes. Los atacantes a menudo crean redes falsas con nombres similares a los de establecimientos legítimos, engañando a los usuarios para robar datos. Además, mediante «dispositivos intermediarios», un ciberdelincuente en la misma red puede leer y manipular la comunicación entre el dispositivo y los servicios en línea.
Por otro lado, el Bluetooth expone a riesgos específicos como el «Bluesnarfing», identificado por el INCIBE.



